Un estudio del Hospital Clínic de Barcelona permite relacionar la actividad física, la altura y el tamaño de la aurícula con el desarrollo de la Fibrilación Auricular idiopática. Los resultados determinan que la probabilidad de padecer esta cardiopatía aumenta con las horas de ejercicio físico realizadas. Según este trabajo, la practica de deportes de resistencia o una actividad física laboral intensa mantenida durante años, aumenta el riesgo de padecer en un futuro la arritmia cardiaca más frecuente en la población adulta.
Esta enfermedad, que degenera el tejido alveolar, no dispone de un tratamiento efectivo. La fibrosis impide que se haga el intercambio gaseoso en los pulmones de forma correcta, empeorando con rapidez la calidad de vida de los pacientes y provocándoles la muerte en pocos años. Un innovador trasplante de neumocitos ha permitido revertir la enfermedad por primera vez en ratas. Un estudio clínico probará en humanos la efectividad de la suspensión de células patentada a nivel mundial.